Traducir la página

jueves, 5 de marzo de 2020

Maisha (Parte 2 de 2)

Estaba en pie con la misma postura y en el mismo sitio en el que había conocido a Claudia: Con el corazón excitado me acerqué a ella temiendo romper el encantamiento. Le toqué su brazo y lo noté terso y fuerte. De alguna forma había rejuvenecido otra década esa misma noche. Maisha me regaló una gran sonrisa de satisfacción y me miró fijamente a la cara. Fue un instante maravilloso, algo que siempre recordaré, porque Maisha tenía los mismos ojos verdes de Claudia. La preciosa piel negra de Maisha con esos ojos verdes, que tanto amaba, hicieron que me dieran ganas de besarla. Pero ella me puso un dedo en los labios y me dijo “Aún no, pronto podrás hacerlo, pero debes tener paciencia.”

Esa noche no dormí, anhelaba que amaneciera para volver a estar a su lado. Y nada más aparecer las primeras luces del Sol corrí al huerto. Y allí estaba ella sentada a la sombra del olmo que aparecía cubierto de hojas y estaba florecido. Percibí el aroma del azahar de la mañana y sentí como un viento fresco pero agradable acariciaba mi piel. Había crecido el césped y los pajarillos cantaban con mas ganas que nunca. Pero lo que me dejó boquiabierto fue que mi caballo estaba tumbado en el prado a los pies de Maisha, que le acariciaba amorosamente las crines. Era un animal magnífico que había pertenecido a Claudia y que sólo permitía la compañía humana de Claudia, que lo había domado y la mía porque siempre había amado a Claudia.
Maisha seguía rejuveneciendo, ahora aparentaba tener poco más de 30 años y su piel se había aclarado hasta casi parecer pálida. Vi como el caballo se ponía en pie, doblaba las rodillas delante de Maisha y esta se subía sobre él sin necesidad de silla. Lentamente se me acercó y me dijo “Te debo un viaje a caballo ¿Quieres subir?”
El resto del día fue maravilloso. Pero yo deseaba que llegara la noche, para despertarme y asombrarme con las nuevas maravillas que habría convocado Maisha. La noche pasó y llegó el día y de nuevo corrí a encontrarme con ella. Pero esta vez no estaba allí. En su lugar había una muchacha rubia preciosa sentada en la hierba junto al viejo olmo. Con gran dolor por la posibilidad de haber perdido a Maisha me acerqué a ella lentamente. La muchacha me vio, se puso en pie y entonces noté como el mundo giraba a mi alrededor en el momento en el que  ella me sonrió con la misma sonrisa de Maisha y me dijo “Juan, soy yo, Claudia, he vuelto. Maisha me ha regresado para hacerte feliz” Llorando me abracé a ella y le pedí permiso para besarla y me respondió. “Ahora si puedesMientras la besaba con todas las fuerzas de mi alma escuché unos pasos que se paraban a mi espalda. Volví la cabeza y vi a Maisha que volvía a ser una anciana, que parecía cansada, con la ropa sucia y sin los preciosos ojos verdes de Claudia.
“Ya estamos en paz, te he pagado el favor que me hiciste. Ahora debo irme” Solté la mano de Claudia y me abracé a ella “Por favor no te vayas. Podemos ser felices juntos. Haremos que todos los que conocemos sean felices” Maisha no me respondió me miró con sus ojos negros, bajó la cabeza y se marchó. Yo iba a correr detrás de ella cuando sentí la mano de Claudia sobre mi hombro deteniéndome. “Déjala ir, debe ser libre”
Maisha me había dado tanto que no pude decir que no. Me senté en una de las raíces del viejo olmo y la vi alejarse. Las flores brotaban a su paso hasta que desapareció en el horizonte. En ese momento dejaron de cantar los pajarillos y la hierba pareció volverse amarilla. Maisha había vuelto a convertirse en lo mismo que era cuando yo la encontré, una vieja esclava negra abandonada, pero esta vez se alejaba de mi lado para siempre.
Entonces me dijo Claudia: “¿Sabes lo que significa “Maisha” en suahili? Negué con la cabeza y Claudia me aclaró “Maisha significa -LA VIDA- por eso no puede quedarse con nadie y tampoco puede ser esclava. Déjala que se marche, es su destino”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

En este blog no se moderan los comentarios, salvo que sean maleducados o faltones.
Recuerda que siempre es preferible una crítica negativa pero sencilla que una falsa y halagadora.
Se libre de opinar como quieras y gracias por comentar.