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lunes, 5 de agosto de 2019

Regalo de Cumpleaños (Parte 2 de 2)


Yo me sentía morir, por segundos se me nublaba la vista, mientras Magda se vestía con las ropas negras para mi entierro.
Pero no tenía miedo, porque en el cuerpo de mi nieto allí estaba mi padre abrazándome amorosamente en esos últimos instantes. Pero ¿Dónde estaba mi madre? Con mis últimas fuerzas me froté los ojos para confirmar que lo que estaba viendo. En uno de los espejos del vestidor podía ver el reflejo de mi madre, aunque no pudiera verla en el vestidor. Seguí mirando el espejo y vi como el espíritu de mi mamá se acercaba a Magda, alargaba su brazo y la tocaba. Contemplé como el cuerpo de Magda empezó a agitarse y a temblar mientras el espíritu de mi madre poco a poco se iba disolviendo dentro de la carne mortal de Magda.

viernes, 2 de agosto de 2019

Regalo de Cumpleaños (Parte 1 de 2)

Ya soy un anciano y la memoria empieza a fallarme. Se me olvidan rostros, lugares y sucesos. Pero lo que nunca podré olvidar es el día de la muerte de mi madre.
Mamá no era una mujer bella, pero lo compensaba siendo buena y cariñosa. Y para el día de mi quinto cumpleaños preparó una fiesta maravillosa, ella misma había cocinado una gigantesca tarta de chocolate con cinco velitas en forma de oso de caramelo. Me sentó en la mesa y sonriendo me dijo que no me moviera que tenía una sorpresa para mí. Marchó cantando el “cumpleaños Feliz” a la cocina y volvió con la gran tarta en sus brazos. Yo la veía sonreír, pero me di cuenta que también iba llorando, parecían faltarle las fuerzas y justo después de dejar la tarta sobre la mesa se desplomó en el suelo. Salté de mi silla y me arrojé sobre ella intentando levantarla, pero era muy pequeño y no tenía fuerzas para moverla.