Traducir la página

jueves, 11 de abril de 2019

Un Ángel

El proceso de posesión era lento. Poco a poco me iba haciendo con el control del cuerpo de un ángel. Me costaba trabajo creer que me iba a convertir en una criatura celestial.

Iba a tener 8 ochos por los siglos y los siglos, no envejecería, no enfermaría y mi aspecto sería siempre el de una criatura maravillosa y adorable. Ni siquiera me importaba cambiar de sexo. ¿Qué importa ser hombre o mujer si esto supone convertirse en un ser superior? Y además los ángeles no tienen sexo, o al menos eso dicen.
Conforme iba ganando el dominio del cuerpo iba expulsando al ángel de su maravillosa residencia material y lo mandaba al infierno de un cuerpo humano, masculino, viejo, débil e inferior que era en el mío propio y que deseoso de un alma que le mantuviera con vida atraía al espíritu del ángel sin remedio.
Con esta forma debería tener acceso al cielo, y si no la tuviera tampoco me importa porque ahora yo soy hermana de Satán, porque también soy un ángel caído y La Tierra será mi reino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

En este blog no se moderan los comentarios, salvo que sean maleducados o faltones.
Recuerda que siempre es preferible una crítica negativa pero sencilla que una falsa y halagadora.
Se libre de opinar como quieras y gracias por comentar.